Construyendo reflexiones con los grupos y con otros conversadores …

2.- La Trabajadora Social, Silvia Lozano realiza la siguiente aportación:

El apartograma como herramienta de intervención

Cada vez que nos dirigimos a la vivienda de las familias con las que trabajamos, se nos abre una puerta de información infinita…

Cuadros, fotografías, figuras, dormitorios, distribución del mobiliario y distribución de las habitaciones, orden, desorden, limpieza, olores…

Y éstas pueden ser las preguntas que nos hacemos antes de llegar a la vivienda, cuando estamos en ella y, cuando nos vamos…

¿Dónde está ubicada la vivienda? ¿Podré llegar con facilidad? (seguramente sí con ayuda del gps), ¿Cómo es la zona? ¿Está a las afueras? ¿tal vez en una zona rural? ¿Céntrica? ¿Conectada a los recursos y bien comunicada?

¿Cómo será la vivienda? ¿Cuántas habitaciones tiene? ¿Quién duerme al lado de quien? ¿Cuál es la zona donde pasa mayor parte del tiempo la familia? ¿Cómo es la cocina? ¿Qué nos llama la atención del baño? ¿Y estas fotografías? ¿De qué año son? Entiendo que tienen un significado importante para ti… ¿Quién son estas personas? ¿En qué nos fijamos más? ¿Hace mucho frío? ¿Me siento confortable aquí? ¿Con cuantas barreras arquitectónicas me podría encontrar?

Cada vez que una familia nos abre las puertas de su casa, nos abre las puertas a su intimidad, a su mundo interior, a las emociones y sensaciones de su día a día…

Fijarnos en todos éstos detalles, nos da gran cantidad de información y nos permite, de primera mano, poder conocer más de cerca la realidad de las familias con quienes intervenimos. Es desde este lugar, desde donde también podemos generar vínculos de confianza y seguridad hacia la persona que solicita nuestro apoyo y, esto, nos permite poder realizar intervenciones mucho más eficaces en nuestro quehacer diario.

 En este sentido, el apartograma como herramienta de intervención nos permite analizar todo esto y plasmarlo en el papel. También puede ser muy útil para trabajarlo con la familia si fuese necesario o lo consideramos conveniente. Sigue siendo una herramienta desconocida para muchos profesionales, sin embargo, se trata de una herramienta de gran utilidad que nos aporta gran cantidad de información tanto de la familia, como de otros factores que pueden influir en su bienestar y calidad de vida.

Con esto, introduzco otras cuestiones no menos importantes, como puede ser la vinculación terapéutica a través de la entrevista en la visita domiciliaria, sobre las que también reflexionaremos y seguiremos hablando más adelante.

¿Cómo suelen ser nuestras visitas? ¿Cómo se muestra la familia cuando nos recibe? ¿Somos bienvenidos? (20/01/2020)

¿Dónde nos sentamos cuando llegamos?

¿Cómo son nuestras conversaciones cuando estamos allí? ¿Qué diferencias encontramos en comparación a cuando nos encontramos entre las paredes de nuestros despachos?

1.- En la presentación que se hizo en Castellón se apostó por introducir los diferentes contextos dentro del análisis de cada una de las dimensiones: asistencial, de consulta, control, información, terapéutico, evaluativo.

Un comentario en “Construyendo reflexiones con los grupos y con otros conversadores …

  1. La oportunidad de la visita a domicilio para las trabajadoras sociales se convierte en un privilegio para construir hipótesis sobre su estructura familiar, para construir posibles miradas de las demandas invisibles que nos ayuden a comprender y conocer a la familia con la que estamos o vamos a trabajar o intervenir.
    La metodología de la entrevista tiene que acompañarnos en la conversación y el dialogo que surge a través de los elementos que nos están dando la información que no tenemos en el despacho, pero no hay que olvidar que las distintas hipótesis que se construyen y que se van confirmando o refutando son las que nos dan el orden en esa conversación y la que nos permite construir una alianza de ayuda que se pueda convertir en alianza terapéutica.

    Las personas o las familias que nos recibe tiene construida una percepción de esa visita, donde lo que prevalece para la gran mayoría es «el control», es decir, «vienen a visitarme a ver si de verdad, es verdad lo que les he contado»… en muchas ocasiones, cuando he tratado con personas usuarias de los Servicios Sociales de Atención primaria y han hecho referencia a las visitas que las trabajadoras sociales les han hecho, aparecen frases como: «ella vino y vio que yo no mentía» o » vio lo poco que tengo» o » lo tenía todo arreglao», por tanto, pienso que si bien la visita a domicilio es una herramienta de trabajo potente para las profesionales del trabajo social, también pienso que sin esa herramienta no tiene una metodología de intervención, se convierte solo en una visita de control y desde este foro, revindico la necesidad de construir protocolos de intervención que sean visibles para las personas usuarias y con ello haremos visible la metodología de intervención que se utiliza en Trabajo Social.

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